31 agosto 2016

CHUBBY CHIC


¡Estoy DE-SES-PE-RA-DA! La primavera está a la vuelta de la esquina y yo no paro de comer. Este invierno la verdad que fue más laaaargo que plegaria de solterona a San Antonio y yo no hice otra cosa más que morfarme la vida. En las vacaciones de invierno luego comí tanto que volví tan gorda que perfectamente me podían usar como rueda de auxilio del avión en caso de aterrizaje forzoso. Cuando me vieron así de desbordada, mis amigas solidarias me animaron con todos los eufemismos habidos y por haber del tipo: “Nada que ver Nicoletta, no estás gorda, estás un poco “hinchadita”…. “seguuuro que es la retención de líquidos” “ese espejo nomás engorda” “seguro que no se descalibró tu balanza”. Y no faltó el famoso: “pero lo que pasa que vos sos GRANDE nomás”. Cuando te dicen “grande” con cara de mosquita muerta, estate segura que estás a punto piñata y a tus amigas no les da el corazón decirte la verdad.

Cuando tus amigas del alma empiezan a usar estos términos contigo se te activan inmediatamente todas tus alarmas. Algo está mal…. MUY mal. Como ya sonaron todas las señales de alerta no te queda otra que hacer lo que más odias en la vida. No mis señoras, no es hacer dieta, sino lo previo a hacerla: pesarse. El momento de enfrentarse a la balanza es casi como estar frente a un pabellón de fusilamiento. Una sabe lo que se viene pero no lo quiere encarar. Tras tomarte 2 pastillas de diuréticos (porque todavía estás en negación y le crees a tus amigas pelotudas que te dijeron que lo tuyo es “retención”) y sacarte tooooda la ropa te pesas. Cerrás los ojos fuuuuerte como si te estuvieran por disparar. Y luego abrís uno y ves medio borroso el veredicto. Tras decirte a vos misma “ESTO NO PUEDE SER CIERTO” (Puesto que seguís en negación) procedés a sacarte todos tus accesorios, desde el reloj hasta la última cadenita que te dejaste puesta (porque a esta altura hasta tu tanga y tus aritos de perla suman gramos extras). Como los 40 vienen con bifocales tenés que ponerte los lentes para ver de cerca porque no podés creeeeee—eeeer lo que tus ojos están viendo. En ese preciso momento constatas de que se trata de una auténtica crisis nivel #TeComisteLaVida y como no tenés más 15 años, y tu metabolismo de cuarentona da lástima, ¡te viniste con nada más y nada menos que 10 kilos de más! Ahí tus ojitos se llenan de lágrimas empañando a tus bifocales mientras exclamás (con tono de Delfín Quishpe) “NO PUEDE SEEEEEER…. PORQUEEEEEEEEEE”

Tras maldecir a todos los fondues, pancitos, pastas, tortas, crepes y cada uno de los 700 bombones que te tragaste en el invierno y llorar amargamente por todo lo que te espera por delante: dieta, terapia, ejercicios, masajes, drenajes, detox , chips y las toas cosas. Primer paso, la inevitable dieta. ¡Qué cosa horriiiible es hacer dieta en invierno! Todos están comiendo felices y vos muriéndote de hambre y de frio. A quien en su sano juicio le estira comer lechuga en invierno. Y por supuesto hasta ahora no entiendes porqué todo lo rico engorda. Por qué regla de tres el brócoli tiene que tener menos calorías que el chocolate. ¿Alguien puede explicarnos esto?

Luego empiezan todas las clases de cuanto nuevo ejercicio suuuurja. Y con tantas opciones no sabés para que lado tirarte, si es el crossfit, el yoga o el bodypump lo que van a salvarte la vida y hacerte más rápido el camino a tu cuerpo del verano 2017. Pero por supuesto siempre vas a tirar hacia la amiga buena onda que te dice que está todo bajo control y que con unas sesiones de caminatas en Ñu Gua se te baja la “pancita” (eufemismo del siglo para la gigante buzarda que acuñaste durante tus comilonas invernales). La muy divina seguro que hasta se ofrece para estirarte para ir a Ñu Guasú y pasarte a buscar todos los días a las 6 am. Obviamente nadie es así de así de desinteresada como para madrugar para que puedas lucir un bikini este verano. Lo que tu amiga no te cuenta (pero te darás cuenta antes de terminar el primer kilómetro) es que se gastó todo su presupuesto de terapia en zapatos y quiere hacer catarsis a costa de toda esa grasa que tenés que quemar desesperadamente dando 999999 vueltas en el parque escuchando todos sus problemas existenciales. En situaciones normales no te bancarías ni 3 minutos de conversación con esta chica, pero como estás DESESPERADA y no te queda de otra, te bancás horas de servir de oreja a sus terribles problemas de empleada y de uñas frágiles y todas esas “crisis existenciales” que aquejan a las mujeres que no tienen otra cosa que hacer que pintarse las uñas de todos los colores.

Como ya no tenemos 20 años y 10 kilos no se solucionan en 20 días de dieta, tenemos que armarnos de paciencia y determinación. Porque a los cuarenta los kilos de más se aferran a los huesos como garrapatas. A los 40 bajar 2 kilos ya es todo un desafío, el solo hecho de tener que bajar 10 ya es una verdadera pesadilla. Lo más probable es que ni aunque te cosas la boca con punto cruz ni camines (o mejor dicho en tu estado… ruedes por Ñu Guasú) 3 veces x día vas a lograr tu objetivo en el tiempo poco realista que te propusiste. Porque las cuarentonas también nos ponemos ansiosas de balde y bajar 3 gramos no nos satisface jamás. Al mes sin resultados esperados (porque obvio que siempre pretendemos bajar los 10 kilos en 1 mes) empezamos la búsqueda del milagro.

Ahí empezamos a seguir todas las dietas esotéricas y soluciones mágicas, empezamos la dieta de la luna, a tomar cuanto té o batido te aseguran baja 3 kilos por segundo y terminamos rezando hasta el rosario para implorarle a Dios que nos perdone todos nuestros pecados de gula y nos haga bajar por intercesión divina. Crema, cremita, venda, vendita, parche, parchito, chip, chipsito, faja, fajita…. Y así seguiiimos hasta pasara por todo el repertorio imaginable y de realismo mágico para bajar 10 kilos en 30 días. La verdad que las mujeres somos capaces hasta de tomar batidos de bosta de elefante albino si nos prometen que adelgaza. No hay lo que no vamos a probar. PUNTO. El cielo es el límite.

Lo más probable es que al fin y al cabo tengamos que aplicar la gran “Deneuve” y concientizarnos en lo que dijo la actriz: “llega un momento en la vida en el cual tenés que escoger entre tu trasero o tu cara”. Obviamente elegimos la cara, porque los kilos demás, si bien nos dejan con un moldevái karayá, también nos dejan con una carita radiante (porque obviamente la grasa es un filler natural para todas nuestras incipientes arruguitas). Llega el verano y pasamos divinas del bikini a la malla negra (del color que más adelgaza y que encima tiene una fajita oculta para sostenernos todas las achuras en su lugar) y con nuestra carita rozagante (a la cual le hicimos un contouring conlos protectores solares con color para disimular cachetes y papadas) le sonreímos divinas al verano, convenciéndonos a nosotras mismas, que a los 40…. CHUBBY IS THE NEW CHIC.

25 julio 2016

SEGUIME.COM : LAS PERIPECIAS DE LA BLOGSFERA




Estoy podrida de este mundo virtual de seguidores digitales. En este preciso momento con muchísimo gusto terminaría con mi vida virtual cometiendo flagrante suicidio digital con un CTRL+ALT+ DELETE contundente y rotundo. Es que honestamente, nuestra vida digital en gran medida ha avasallado nuestra vida real. Cada vez dedicamos más y más tiempo a administrar nuestras redes sociales y menos a socializar. Cada día perdemos horas y horas observando la vida de los otros mientras dejamos de prestar atención a los quienes nos rodean en nuestras vidas. 

Y que nos deja esta excesiva preocupación por el social media. Nada más que una enorme nube de pedos.  Vivimos consumiendo y generando virtualidad pura. Pura fantasía para alimentar nuestro narcisismo ante la mirada ajena. Pero en vez de generar la anhelada admiración, terminamos avivando la envidia ajena. 

Instagram es un claro ejemplo del progresivo de cómo una red social puede pasar de maravillosa a nefasta en un abrir y cerrar de ojos. Quienes contaban con Instagram en sus inicios (allá por los remotos 2010) aseguran de que era una aplicación que parecía destinada a exaltar y celebrar la buena fotografía. De repente todos nos convertimos en fotógrafos de celular, buscando sacar buenas tomas, encontrar el filtro correcto para hacerla ver más cool y luego compartirla con nuestro pequeño y selecto grupo de amigos (el 90% de ellos aficionados a la fotografía) y disfrutar de las deliciosas imágenes que sus ojos iban captando. Pero de repente – SAS- las Kardashians descubrieron Instagram y todo se fue a la miermier. 

De repente la calidad de las tomas pasó a un segundo plano y lo único que parecía contar era la cantidad de seguidores. Las cuentas más seguidas no eran las de mejor calidad, ni las más interesantes, ni las más creativas. Nooo. Las reglas de instagram parecían de repente haber sido cambiadas por otras redactadas en un mundo de existencia paralela en el cual todo estaba al revés. En qué cabeza cabe que la persona más seguida después de la cuenta de Instagram (oficialmente la cuenta más seguida de esta red social con 168 millones de seguidores) sea SELENA GÓMEZ (WTF??) y que TOOODAS Y CADA UNA DE LAS KARDASHIAN tengan más seguidores que MADONNA???!!! Como la reina del pop va a ser desplazada en el reinado de las redes por una familia de reverendas inútiles que además de ser chabacanas y grasas nadie entiende como se hicieron famosas sin saber cantar, ni bailar, ni actuar….ni nada más que sacarse selfies escotadas.  En este siniestro mundo paralelo, Queen Madge solo tiene 7.3 millones de seguidores (algo así como la población de Paraguay) frente a los 74.4 millones de seguidores de Kim (algo así como la población de Alemania). #WATAHOLYMADONNAFAK ¡!! (Honestamente mi nivel de asombro solo es plausible de ser expresado vía emoticones).

Luego ocurrió otro fenómeno aún más bizarro. De repente, ante esta exposición brutal de mundos privados vía redes sociales, TODOS empezaron a sentirse celebrities de sus propios reality shows y a comportarse un poco como personajes mediáticos. Desde tu manicurista hasta tu sobrina adolescente de repente empezaron a preocuparse más y más en construir una audiencia de followers como si estuvieran jugando un juego de popularidad o tenían que conquistar marcas como si fueran celebrities. Y métale posteo ridículo tras posteo patético sacrificando su dignidad propia con el solo objeto de tener más seguidores.

La otra vez  un amigo me dijo algo muy cierto: Instagram mató a la fotografía. No solo nos hace sacar fotos de baja resolución con filtros que las hacen parecer sacadas hace 20 años, sino que también nos empuja a registrar las cosas más absolutamente banales de nuestra existencia. Antes el revelado costaba tiempo y dinero. Uno no hacía fotos por hacerlas nomás. Debía elegir cuidadosamente el sujeto, el fondo, la pose, la situación. Se hacían fotos de viajes y eventos especiales, no de platos de comida y tazas de café. Nadie le sacaba fotos a su plato de ensalada!!!! Había que administrar bien el rollo de 36 tomas. Jamás de los jamases un plato de ensalada iba a valer el esfuerzo tiempo /costo del proceso de revelado.  Sacarle foto a unos pies con paisaje, a tu look de un día cualquiera, a tus piernas de salchicha frente a la playa, a un plato de café o a tu desayuno de cereal con el hashtag “#beFit”, era algo inaudito que JAMAS iba a terminar enmarcado en un portarretratos. ¿Qué nos regaló Instagram entonces? Pues el tener que bancarse la lenta y tediosa agonía de la fotografía, una toma de ensalada a la vez. 

En el mundo de las redes plagadas de seguidores aparaecieron de repente otros seres fenoménicos regidos por las leyes paralelas del universo kardashian: los bloggers. Los primeros bloggers eran serios, y su fortaleza se centraba en sus escritos con voces interesantes e independientes. Pero de repente decidieron crearse cuentas en redes para amplificar su voz…. Y ahí nuevamente todo se fue a la miermier. Ahora ya hay hasta bloggers que oficialmente no tienen blogs sino solamente cuentas en instagram y que no hacen literalmente nada más que posar por likes, y sacarle  fotos a su platos de ensalada, a sus maletas o pasaportes cuando viajan, o reproducir hasta la lenta muerte cerebral de todos sus seguidores un millón de fotos de ellas en la playa con frases inspiradoras de todos los poetas muertos. 

Pero como no están muertas todas las neuronas digitales, se ha acuñado un término para referirse a esta clase de bloggers vacíos de contenido: egobloggers. No existe un término más apropiado para estos seres tan detestables. Ellos representan el “#aquíEstoyYO con . Su mayor logro consiste en vestirse de manera vistosa y acompañar sus selfies de frases inspiradoras que dicen mucho pero en realidad no dicen nada y que al fin y al cabo no tienen nada que ver con el selfie que se sacaron haciendo un duckface frente al espejo. 

Imagínense la Insta escena: espejo de baño, duckface, selfie y vestido vistoso verde limón y abajo una frase así: “Me encanta ser yo porque soy un ser de luz. La vida me enseñó que quien quiere puede, y que más allá de cualquier obstáculo social todo esfuerzo es recompensado porque no hay mal que por bien no venga y cuando una puerta se cierra otra se abre para que le pongamos al mal tiempo buena cara.” #TodoEsPorAlgo Imposible que a uno no se le revuelva el estómago ante tanta cursilería junta googleada del refranero español popular, cuando justo se olvidaron del único refrán que le iba a la perfección a la foto: “aunque mona se vista de seda mona queda.”

Entre egobloggers y filósofos de la pacotilla digital no deja de sorprenderme la cantidad de seguidores de muchos de estos especímenes. Francamente es en muchos casos hasta sospechosa. Si se trata de personajes mediaticos uno entiende, pero de repente aparece cada personaje de la nada y SAS: 35K de seguidores  de la noche a la mañana y TA-DAAAAAAA!  Te dejan como Kim a Madge hablando pavadas con tu following de Mil’í.  Pero a la hora de la verdad en estos casos, lo más probable es que se compró todos sus seguidores y tus 1K seguidores realesy orgánicos  siempre van a ser más relevantes que los 100K fantasmitas adquiridos onda @huanpotkoswag de Sri Lanka. Y como todos los que admiramos a MADONNA por sobre todas las #Kardashian/Jenners del Universo Digital, les comparto este HASHTAG #JUSTSAYING #FYI #LaCalidadSiempreSuperaALaCantidad.  

20 junio 2016

MOSTRUOS COTIDIANOS: LAS SERRUCHA MARIDOS




 El cine de terror nos presenta a zombis, espectros, vampiros, humanoides, hombres lobos, tiburones gigantes, lagartos gigantes, yetis y hasta alienígenas. Pero yo me pregunto para que tienen que recurrir tanto a la imaginación, si tenemos monstruos en nuestro día a día que son de a de veras y pueden realmente causarnos mucho daño. No deberían tener que recurrir a extraterrestres, si acá en la tierra hay suficiente alimaña humana para grabar interminables horas de excelente cine de terror. 

Uno de los peores especímenes de monstruos cotidianos son las temidas y descaradas serrucha maridos. Estas sí que son más pandémicas que un apocalipsis zombi y están bien vivitas y avivaditas. ¡Nos acechan! ¡Están en todas partes!

Como todo mamífero, esta alimaña se divide en subespecies y vienen en diferentes pelajes y plumajes y no hay que ser ningún Charles Darwin para identificarlas. 

Tipos de Serrucha Maridos:

La usurpadora (virum usurpatum): Ella no solo quiere a tu marido, ella quiere TU VIDA. Como se muere por ser como vos no va a desistir hasta sentarse en tu trono o sobre el regazo de tu media naranja. Ella está siempre al acecho. Al comienzo te va a aparecer como el moho en todas partes.  Aunque vos ni siquiera le registras, ella se viste como vos, se peina como vos y con tu peluquero, usa tu perfume y quiere ser amiga de tus amigas. 

La secretaria (secretarium dactilorapturum): Es la que lo mima en la oficina, recibiéndole con el tereré preparado y una sonrisa de oreja a oreja. Su uniforme es dos tallas más chico para permitirle a su jefecito una vista panorámica a sus curvas. Ella toma nota de todo y entre dictado y dictado se va seduciendo al jefe casado.

La de escapulario (meretrisum de escapularium): Ella tiene grupo de oración, grupo de rosario, grupo de estudio de biblia, es catequista y miembro de tres movimientos diferentes. Es más pura que el agua bendita y cada vez que ora entra en trance y habla en lenguas.  Sabe rezar hasta en latín, aunque lastimosamente no tiene bien aprendido los 10 mandamientos, sobre todo ese que reza: “no codiciarás marido ajeno”…. Amén.

La mosquita muerta (mosquitum obscisum): Nadie se salva de su ataque voraz y pernicioso ya que todos hemos sido víctima alguna vez en nuestras vidas de este bicho endemoniado. Agazapada bajo una máscara de “bien intencionada”, dulce e inofensiva, oculta su cara de bicho malnacido. ¡Créanme que las mosquitas muertas son peor que el zika, dengue y chikungunya juntas! Calladitas calladitas van envenenando la sangre de sus insospechadas víctimas, para cuando la gente se percata de su esencia nociva, el daño ya está hecho y las consecuencias son irreversibles. Recién en este momento, cuando ya ha logrado su objetivo de infligir daño sacando el máximo provecho, la “inocente” criatura revela su verdadera naturaleza de predadora sexual y depravada moral.

La mejor amiga (Amigae Ladronum): La comprensión es su manto de presentación. Lo que no te esperas es que ella te comprende tanto a vos como a tu marido. Su as bajo la manga es el hecho de que como es nuestra íntima jamás se nos pasa por la cabeza pensar que sería capaz de algo así. Por lo tanto no la vemos como la potencial rival que es hasta que ya es demasiado tarde.  Te termina comiendo al marido bajo tu nariz sin que te dés cuenta. Y lo peor del caso es que lo más probable es que la descarada hasta te termine consolando cuando te vayas a contarle entre lágrimas tus sospechas de que tu marido tiene “otra”.

La cuñada (in familiae te robum): Habrán escuchado decenas de casos de cuñadas que terminan enredadas con el concuñado. Ya sea en la versión hermano de su esposo o en la versión marido de la hermana de su esposo. Si, cierto, parece un trabalenguas. Pero les juro que es más común de lo que parece y como dice el refrán: pasa hasta en las mejores familias.

La que se autoproclama modelo/promotora (modelum de turnum): Un capítulo aparte merecen las pseudo modelos/promotoras tariferas. Ellas están todas hechas desde el alargue hasta la pezuña y no hechas y derechas sino hechas y repletas de colágeno, plástico y silicona. Ellas son tan obvias que solamente le falta ponerse una etiqueta con el precio por el servicio. No tienen ningún reparo en meterse con hombres casados ya que estos son su principal sustento. Le pagan el depto, el auto, el seguro, la pelu, el zapato y la vida que con su carrera de modelo no puede permitirse, por más de que ella jura y re jura que ganó cada centavo desfilando y ganando 5 veces el certamen de Miss Tanga Universe of the World de los Mundos. 

La que lo hace de hobby (tremebunden por deporten): Estas no tienen ninguna necesidad y simplemente lo hacen por deporte. Un anillo al dedo es una invitación para dar inicio a su elaborado y habitual ritual de apareamiento. Son adictas al peligro, les encanta los prohibido, o simplemente tienen algún naná bien grande en su cabeza que las lleva a buscar enredarse una y otra vez con hombres casados. Lo peor es que ni siquiera buscan una relación, simplemente buscan provocar y incidentar, sembrar el caos y luego gritar a todo pulmón NEEEEEXT y seguir con su juego en otra cancha.

La que trata y no puede (guerrerum fallutum): Este es el más triste de todos los ejemplares. Si bien ella pone en marcha toda una estrategia de seducción que hasta termina poniéndola en evidencia, su objetivo le corta el rostro con un NO rotundo. Y cuando el hombre se niega… verdaderamente hay que ser muuuuy fea o muuuuuy patética. Yo lo comprobé en vivo y en directo cuando una tal Carola Tierra Nuestra se le tiró el lance en Facebook al hubby de una amiga (cual carne al asador) y por más de que procuró taaaanto recibió como respuesta un “No gracias. No me interesas para nada”. Que no haya logrado salirse con la suya no la hace menos despreciable, pero convengamos que maridos como el de mi amiga son los que nos hacen seguir teniendo esperanza en la humanidad y en la justicia divine

Taxonomía
Reino:
Animalia
Filo:
Mammalia
Orden:
Carnivora
Suborden:
Feliformia
Familia:
Felidae
Subfamilia:
Felinae
Género:
Serruchum Virum

06 abril 2016

CULÍ DE CUNA



Todos los sábados tengo una cita impostergable con Alexei, mi peluquero de confianza y sensei capilar. Mientras va domando mi blonda cabellera natural, no solo me relajo, sino también me entretengo intercambiando con Alexei  los más jugosos chismes, anécdotas inverosímiles y estudiados debates sobre el rubio ideal. El sábado pasado, mientras me encontraba en pleno debate sobre quienes pueden decolorarse el pelo -y quienes no deberían ni siquiera asomarse al blondon- me interrumpe una cachaquera fuera de contexto (¿Me pueden explicar que hace una cachaquera en mi peluquería Fino?)

 La susodicha- una tal Dalmys  según Alexei-  acotó súper emocionada: “¡Dios míaaaa! Hablás igualiiiito que Lorenza Agrias! Masiado bien co te sale el acento de teresiana”
Mientras mi alisado se hacía frizzé levanté una ceja mientras le contesté indignada: “¡¿Perdóooooonn? ¡¿Qué quéeee?”
A lo cual la Dalmys me contesta orondamente: “Y así todo pipí cucú”.
Ya al borde del afro, le contesté conteniendo una apoplejía: “¡Disculpame pero yo soy culí de CUNA! “
¡Este acentito podrá ser imitado, pero nunca igualado si no sos teresiana de pura cepa! ¡Estamos todos locos! ¡Cuando se ha visto! Estamos ante una verdadera invasión de impostoras, que en vez de aprender dicción y ortografía (y decencia), deciden gastar sus energías en fingir acento de teresiana exagerado y mal pronunciado (y a veces con algunas eses de más y otras tantas de menos).  Pero como no se dan cuenta que culí se nace y no se hace. ¡Es como pretender pasar por rubia natural cuando no te da lo morocha!

Para desenmascarar a las impostoras que fingen demencia robando acentos les voy a pasar esta guía sencilla para distinguir a una culí de cuna de una culí de catre.

1.       A una culí de cuna nadie le baja el penacho y menos una rubia teñida con nombre ingles mal escrito. ¡Pero por favor!  Como se vas a achicar antes ante una Yesica Yohana una culí que tiene DOS apellidos que son CUATRO palabras (y los usa TODOS).

2.       A una culí de cuna todo le queda bien. Se puede incluso permitir ciertos deslices fashionistas sin que sean visto como tropiezos, sino más bien como audacias ya que ella dignifica todo lo que luce. Una culí de cuna puede aparecer en una fiesta en zapatillas e igual ser vista como canchera. Una culí de catre tiene el efecto contrario entruchece hasta al Louis Vuitton más auténtico. En ella el logo de Gucci siempre instala una duda de Trucci.

3.       Una culí de cuna no ostenta ni auto, ni novio, ni viaje, ni marca. Es sobria hasta en sus posteos del Facebook y está convencida que gastar 2 palos verdes en una fiesta de quince es una guanacada de las hordas de nouveaux riches.  Una culi de catre sube luego hasta la foto escandalosa en trikini, acotando que le regaló su nuevo ami junto con un cheque con fondos ilimitados del chonguex del momento, contrata a un decorador hasta para el cumple de su salchicha… lastimosamente el combo del decorador no incluye lecciones de buen gusto.

4.       A una culí de cuna no le quita el sueño salir en ninguna revista. Por su parte, la culí de catre sueña con salir en sociales, lo más probable es que tenga que conformarse con salir en la portada de alguna publicación XXX con algún titular nefasto tipo “Temo perder la virginidad”.

5.       Una culí de cuna tiene verdadera y amplia cultura general. Una culí de catre seguramente está convencida que el sillón estilo Luis XVI de su sala verdaderamente perteneció al decapitado.
6.       Una culí de cuna sabe que hablar de dinero no es elegante. La culí de catre te arremete sobre el reloj Rolex bicolor que heredaste de tu abuela preguntándote “¿cuánto te costó tu reglot roglex?” Y luego te muestra un Rolex Trolex chorreado de diamantes que seguro le regaló algún chonguex y acota: “pero el mío es más grande y le salió cariiiiiiiiisimo a mi bebecito” (que seguro tiene más de 70 años y 90 kilos de barriga).


7.       Y por último, lo más importante. Una culí de cuna tiene clase. Sabe ser elegante y respetuosa y tiene un refinamiento auténtico insertado en su ADN. Una culí de catre puede intentar hacerse la refinada levantando el meñique con sus uñas postizas mientras toma el té, pero si eso ya no sirve para delatarla, de seguro su mamá sorbiendo ruidosamente de su taza cumplirá la misión.






13 marzo 2016

DIFERENCIAS ENTRE HOMBRES Y MUJERES: LAS MUJERES SOMOS DE VENUS…. LOS HOMBRES DE MELMAC


La verdad es que las diferencias entre los hombres y las mujeres son mucho más complejas de lo que nos imaginábamos. ¡Con razón nos cuesta tanto comprendernos! Casi es como si nosotras estamos hablando en portuñol fluido mientras que ellos nos contestan en arameo pre arcaico.

Según los científicos, nuestros cerebros evolucionaron de manera distinta. Hace miles de años, el hombre era el que cazaba y necesitó desarrollar aquellas áreas encefálicas que potenciaran el sentido de la orientación y la habilidad para dar en el blanco. Ellas, en cambio, precisaban facultades que les facilitaran cuidar mejor de sus hijos, tales como una visión periférica, la facilidad para hacer varias cosas a la vez y todo lo relacionado con las habilidades interpersonales. La mujer por lo tanto ve más. Lo vemos todo, tenemos una vista panorámica completa. Nuestra vista es hasta superdotada. Podemos estar manejando tranquilamente mientras controlamos de reojo con quien lo que está chateando por el whatsapp. Si nos toca estar de copilotos, somos perfectamente capaces de estar observando plácidamente el paisaje por la ventanilla derecha mientras nuestra visión periférica 360º nos permite saber la ubicación precisa de su pupila mientras cruza una cuerachona apretujada en lycra en la vereda opuesta. Por eso, nuestros novios y maridos nunca logran ser lo “discretos” que pretenden ser y una y otra vez cazamos todos sus tristes intentos para pasarse de vivos al relojear a una mujer atractiva.

Por otro lado, los científicos aseguran que nuestra retina tiene mayor cantidad de conos, que permiten ver los detalles, los colores y los matices. Tal vez por eso sea que prestamos tanta atención a la hora de seleccionar y combinar nuestra ropa. El lila y el lilita para nosotros son tan diferentes como el fucsia y el rosado. Un zapato azúl marino no es igual a un zapato negro y bajo ningún motivo el turquesa puede clasificar de celeste pastel. Así como los esquimales pueden distinguir 30 tonos del color blanco, nosotras sabemos la diferencia exacta entre el bordeaux, el borravino, el marsala, el  berenjena y el púrpura, mientras que las limitadas retinas de nuestros novios y maridos, no son capaces de distinguir más que un solo color: “el color raro ese”.

Las mujeres también tenemos mejor desarrollados los centros del habla y del lenguaje. Esto seguro que no es ninguna novedad para ustedes. Si todas somos perfectamente capaces de romper records de duración de llamadas telefónicas y de longitud de plagueos encadenados. Resulta que los hombres tienen su centro del habla y lenguaje en el lado occipital izquierdo, mientras que las mujeres tenemos doble tracción 4 x4 con mp3 bluetooth y wifi incorporado del lado izquierdo y del derecho. Es por esto que hablamos más y queremos que nos hablen. Necesitamos expresarnos constantemente. Las mujeres podemos pronunciar de 6 a 8000 palabras al día…lo cual puede fácilmente duplicarse o triplicarse si nos enojamos con nuestros mariditos.

Así como necesitamos comunicarnos también necesitamos ser oídas. Es por esto que nos irritamos tanto cuando queremos hablar con ellos y nos responden con monosílabos. Nuestra respuesta: un suspiro seco, que me imagino que a estas alturas saben BIEN lo que puede significar. (así como somos agiles con nuestro lenguaje oral, tenemos un PHD en lenguaje corporal y metalinguistica). Solo una mujer logra manejar los espacios de un suspiro de tal manera a que adquiera una amplia gama de significados.

Como nuestro centro del habla está tuneado también tenemos una excelente aptitud para lanzar indirectas y confundir a los hombres. No es que nos hagamos las dramáticas simplemente somos taaaan superdotadas que hasta hemos desarrollado una técnica para discutir sin discutir. Obviamente que esta técnica funciona mejor cuando se desarrolla entre mujeres. Entre nosotras nos entendemos al toque todos los inuendos, indirectas y frases con doble suspiros, lenguaje visual, corporal y del suspiro. Pero cuando nuestro interlocutor es un hombre, la cosa se complica.

EL: ¿Estás bien?
ELLA: Si (los hombres tienen que aprender a diferenciar bien las inflexiones del tono, porque el Si, en un caso como este EVIDENTEMENTE quiere decir NOOOOO!!! HELLOOOO!!!
EL: ¿Te enojaste conmigo?
ELLA: NO (Que por supuesto quiere decir SIIIIII ESTOY FURIOSA Y SI ENCUENTRO UN CUCHILLO TE                   LO REBANO A LO BOBBIT!!!)
EL: ¿Seguro?
ELLA: (A darse cuenta de que no captó la indirecta de las sutilezas de nuestro lenguaje corporal e inflexión del tono) SUSPIRO SOSTENIDO (que quiere decir ATAJATE CATALINO QUE SE VIENE LA TORMENTA... Y LUEGO DE UNA BREVE PERO NECESARIA PAUSA PARA MANTENER LA CALMA y el SUSPENSO SE VIENE LA CATARSIS FINAL) Esa tarada del vestido lilita te estuvo tirando el lance toda la noche. Y vos en vez de pararle el carro, seguías hablando con ella como si nada.
EL: QUEEEE! ¿Acaso esa no era tu amiga Maru?
ELLA: Dije la del vestido LILITA, no LILA!!  (RECUERDEN LOS CONOS) Que a esa rasca en celo no la conoce ni su abuela y menos yo que no me muevo en sus mismos círculos.

No es que se haga el desentendido. Él jamás se dio cuenta que la mujer en cuestión le estaba coqueteando. Por más de que por supuesto TODAS las mujeres de la fiesta se dieron cuenta de sus intenciones sin siquiera mover la cabeza (ayudadas por supuesto por la visión periférica), él jamás pudo descifrar las señales vocales, visuales y corporales de la insidiosa.

Pero además de todas estas dotes científicamente comprobadas. Las mujeres tenemos además un as bajo la manga que nos distingue de manera excepcional de cualquier espécimen masculino: la intuición femenina. Nosotras sabemos leer el interior de cualquier persona. Tenemos como una brújula interna que nos hace detectar al toque cuando algo va mal. Esta intuición nos hace verdaderos prodigios de la lectura de los rostros, de los gestos, de las miradas….y de los mensajes cifrados del Facebook y likes del instagram (que para toda mujer también tiene su lectura esotérica). Este talento para captar el lenguaje no verbal hace que sea prácticamente imposible engañarnos cara a cara sin que nos demos cuenta en el acto.

Pero la otra vez me topeté con esta investigación que me dejó helada. GELIDA. Al fin los médicos encontraron la piedra angular de uno de los problemas más frecuentes de las relaciones de pareja: la comunicación defectuosa. Seguro se habrán quejado y escuchado quejarse a otras mujeres con rostros sagrados y sufridos diciendo: “Mi marido no me escucha” “Mi novio no me entiende”. Saben que encontraron los científicos. Que somos verdaderamente grandes incomprendidas y no en el sentido metafórico, sino en el literal ité. Según los médicos de la Universidad de Sheffield, la voz de la mujer es mucho más compleja y musical que la del hombre, no tanto por el nivel de la voz, sino por sus ondas. De ahí que para el hombre resulta más difícil de descifrar y requiere de ellos una gran concentración, por lo que les cansa rápidamente.

“Estos científicos británicos llegaron a esta conclusión de la siguiente manera: Expusieron a un grupo de hombres a grabaciones de sonido de la voz de doce mujeres y de doce hombres. A continuación analizaron las reacciones en el cerebro de los participantes con ayuda de una tomografía cerebral. Fue entonces cuando descubrieron que la voz de las mujeres activaba células cerebrales diferentes a las que activaba la voz del hombre, y que a la voz de las mujeres reacciona el área del cerebro que procesa el sonido y la música, no el lenguaje.”

Como les dije me quedé ATÓNITA PASMADA ESTUPEFACTA y también más confundida que un hombre. Mas de alguna romanticona ilusa entre ustedes seguro lo va a ver del lado poético, pensando: que divinooo, sonamos como música para sus oídos. Pero se las pongo clara. Imagínense que los hombres son todos metaleros…. Y vos les estás hablando con tono de reggetonero. O imagínense que son todos cachaqueros y vos les hablas con voz de ópera. En síntesis esto de la voz musical no tiene nada de poético. Nuestra voz les abuuurreeee, les cansa, les hace perder el interés y desenchufarse de la conversación convirtiendo nuestras silabas en ruido blanco.  ¿Entendea?

Mi sano consejo ante tanta diferencia comunicativa es que la próxima vez que hable con un hombre. No le hable de varios temas a la vez, si ya sabe que no va a hilar y vas a terminar hablándole a la pared. No pierdan su tiempo preguntándoles “que tal les fue en el rally” esperando un relato de 10 horas, si ya saben que su respuesta va a ser BIEN. Recuerden que ustedes tienen todo el vocabulario de un tesauro y ellos no llegan ni al de un diccionario ilustrado infantil. Y por sobre todo, LES RUEGO, no le pregunten “no notas algo nuevo”. Acuérdense que al pobrecito le faltan conos, no hay manera en el mundo que se dé cuenta de que te perfilaste la ceja mi reina. ¡Paren de sufrir y abracen y comprendan las diferencias! ¡Sean inclusivas y tolerantes con el prójimo!



LA MEJOR YO: LA MEJOR VERSIÓN DE MÍ MISMA


Las mujeres tendemos a querer compararnos con todo el mundo. Somos naturalmente competitivas y por lo general – por más de que aleguemos tener “envidia sana”- nuestra envidia no suele ser ni un poco sana, está infectada de toxoplasmosis y hepatitis A, B, C y D.

Por mis breves pero no siempre desacertados análisis he comprobado que las redes sociales han contribuido enormemente a llevarnos a comparar nuestras vidas con la aparentemente fantástica vida de los demás y llevarnos al borde de un ataque de “envidia malsana”. Si entre tus amistades de Facebook tenés a asíduas viajeras, cuerachonas infernales y amistades plenipotenciarias y amigas con parejas generosas de seguro me comprenderás cuando digo que las redes sociales  pueden ser verdaderos instrumentos de tortura psicológica.

Justo cuando decidiste quedarte a sufrir todo enero porque reventaste todas tus tarjetas con las malditas promos del año pasado, todo el país sale de al mismo tiempo de vacaciones y vos te quedás aparentemente sola y abandonada en la ciudad a sufrir sus posteos en internet de cuanto resort caribeño, playa rapai o fiesta en Punta exista. Tripadvisor parece haberse apoderado de tus notificaciones e inclementemente, cada posteo aumenta tu nivel de miserabilidad ante tus frustradas vacaciones.

Justo cuando tu pareja se volvió a olvidar del día de los enamorados, tu tía abuela Pepita - que acaba de descubrir instagram gracias a sus nietos- postea las 50 rosas rojas que le regaló el tío abuelo Chacho por San Valentín. Y vos no tenés ni siquiera una rosa barata de esquina para postear (y seguro si la tuvieras tampoco la postearías). Luego controlás tu facebook y al abrir las notificaciones te sentís bombardeada y abofeteada por la invasión de frases cursis, declaraciones trilladas, aaaalta falsedad y aaaltos niveles de clichés románticos. Desde ositos de peluche, pasando por bombones, desayunos, cupcakes, pasacalles, desayunos en la cama y uno o dos regalos originales que si bien te hacen recuperar la fe en la humanidad, también te hacen sentir más miserable, porque a tu novio no se le ocurrió ni siquiera un cliché y menos aún le da el coco para la originalidad.

Y peor aún cuando este día te encuentra soltera y te das cuenta que tus amigas tienen marido, novio, pretendientes, amantes y hasta admiradores invisibles, o al menos gatos y perros rescatados que las aman y vos no tenés ni siquiera un pescadito a quien darle tu cariño, ni un perro que te ladre, ni un gato que te maúlle…. ¡Qué pucha! Vos estás tan sola y desanimada, que ni si quiera tenés un macho imaginario para fantasear.

¡Obviamente a estas alturas ya le estarás haciendo payé a Mark Zukerberg para que colapse Facebook y pierda toda la fortuna que amasó amargándote la vida en el día de los enamorados, en las vacaciones, y en todas las situaciones que te tocó compararte con tus amistades de Facebook y sentirte una acabada, sola, fea, incomprendida, pobre, aburrida,  con menos vida social que una monja de claustro y menos glamour que un ataja cartera.

Mujeres sufridas del mundo. ¡Paren de sufrir y pónganse a pensar! Les pregunto: ¿Ustedes acaso postean sus peleas, su casa desordenada o se hacen selfies cuando les salen choclos en la cara? ¡Obvio que no! Hay que ser una mentecata para hacer eso. Es que las redes sociales no son la vida real, son versiones idealizadas de nuestras vidas, que podemos editar a voluntad, eliminando con una app las arruguitas, editando con photoshop nuestra churita, posteando solamente aquellas cosas lindas que nos pasan y dejando de lado las cosas feas que también nos pasan a todas las personas del planeta. No existen vidas perfectas, por más de que las redes sociales nos lleven a creer lo contrario.

Dejen de compararse con Fulanita que tiene un auto nuevo; con Zutanita tu amiga mantenida que no hace nada en la vida más que viajar y disfrutar de los regalos que le hace su marido; con Menganita que hace yoga, crossfit, y toascosas medita, rescata animales y es linda por dentro por fuera y hasta su proyección astral trascendental es perfecta. Dejen de sufrir envidiando vidas ajenas y concéntrense en ustedes mismas. Dejen de comparar y querer imitar. Nunca van a ser perfectas como Menganita. Les aseguro que ella no solo NO es perfecta, sino que tampoco se siente perfecta. Pero si pueden tratar de mejorar sus imperfecciones, o al menos aprender a vivir con ellas.

Quiéranse y disfruten su vida, cada minuto de ella, traten de encontrar algo lindo y bueno hasta en lo feo y en lo malo. Aprendan por sobre todo a no querer ser como nadie. Para ser felices, ustedes no tienen que  querer ser como otra persona, simplemente tienen que intentar ser cada día la mejor versión de ustedes mismas.  Y no me refiero a la versión fantasiosa de su vida editada que suben a sus redes sociales. Si no a la mejor versión de ustedes en la vida real, con todas sus locuras, imperfecciones  y defectos.

VERANO NEFASTO, ANCLADA EN ASUNCIÓN




Ayayayaaaayyyyyy llegó el  verano, y con él los mosquitos, la interminable sucesión de eventos veraniegos, y el momento de llevar el implacable bikini.

Si bien anticipamos todo el año esta época, cuando llega no hacemos más que quejarnos. En el invierno soñamos con el sol, con la pileta, con las playas, pero ni bien hacen su entrada los 40º de calor y humedad tropical de  nuestro adorable rinconcito de América, ya empezamos a  llorar lágrimas de sudor. ¡Es que indiscutidamente nuestro calor hace que se sude hasta por los ojos! Es que con tanto calor dan ganas de llorar. Pero hasta cuando lloramos, lo hacemos sin gusto, ya que sabemos que en realidad esas no son lágrimas: es puro sudor ocular.

Pero para completar el cuadro tatakuá veraniego, porque en enero todas nos sentimos como unas chipas (algunas pirú y otras rellenitas de so’ó) que están en un inmenso tatakuá invisible. Nada nos quita el calor y ni el aire de abasto. Si bien tenemos instalados splits hasta en el baño y la cocina para hacer frente al verano, juuusto es la época en la que empiezan los interminables apagones de la ANDE y con cada corte de luz terminás prendiéndoles velas a tus santos para que tus splits sobrevivan a la baja tensión a los cortes inesperados y que vuelva la luz a la noche para que al menos puedas dormir sin el arrullo de los mosquitos zumbándote en el oído mientras te chupan hasta el sudor chorreado y de paso te contagian dengue.

Y lo peor, es que con el calor, siempre habrá alguna amiga desubicada que se le ocurra casarse el 3 de enero al medio día. ¡Y ahora que se pusieron de moda los brunchs hasta de mañana nos toca madrugar para ir todas producidas a los eventos mañaneros y solo para terminar con  la base corrida y el colorete chorreado hasta el mentón estoicamente aguantando el calor del medio día en el bendito evento que decidieron hacer al aire libre y sin aire. Yo ya me acostumbré a adoptar el look abuelita, llevando a cuestas mi abanico para evitar terminar apantallándome con el posa vaso, el brochure, o cualquier cartón, papelito, o papel que encuentre in situ.

Finalmente tenemos tiempo – gracias a las tan anticipadas vacaciones -para enchularnos, para broncearnos, ponernos en  forma y estamos divinas, ¡pero no tenemos ningún lugar a donde ir! Toda la ciudad de Asunción parece una mina abandonada del viejo oeste. La poca gente que no agarró la última promo a Cancún o Punta Cana en 12 cuotas se pegó el raje a San Ber o a Encarnación. Tras el rosario de eventos de Diciembre, que el lanzamiento de Pea y la inauguración de Moa, los interminables eventos familiares, más todas las miles de despedidas del año que del cole de los chicos, que de la comisión vecinal, que del grupo del tennis, que del grupo de timba, que del grupo del chat paralelo del curso, que de las ex compañeras de colegio, las ex compañeras de facu y hasta de las ex compañeras del grupo de oración viejo. Parece que tanta despedida surtió efecto y toda la gente se fue de a de veras. Más bien parece que de repente toda la gente que conociste fue abducida por extraterrestres y vos estás más sola que una neurona en la cabeza de una Barbie.

El problema con el verano, es que antes de enero está diciembre.  Sería mucho más práctico que la temporada de lucir el bikini sea antes de la fiesta y no inmediatamente después y sin posibilidad de reponernos antes de que nos toque ir a la playa a tratar de lucir un trikini sin parecer una mortadela mal cargada y tratar de lucir divinas y bronceadas y no unas tristes morcillas tostadas a la parrilla.  Lo triste es que ni bien llega enero y nos toca ir a la playa, deseamos de corazón convertirnos al islam para cambiar el bikini por un amplio burkini que nos tape todos los michelines amasados a puro turrón, sidra y pan dulce.

Finalmente las calles están desiertas, al fiiin podemos circular sin tráfico, y llegar en 5 minutos a todas partes. ¡Pero sácate! Olvidate de este placer veraniego porque este año se vino el niño, y por más de que las calles estén desiertas finalmente, no va a parar de llover, al punto que en vez de desear la última BMW X5, vas a terminar deseando comprarte una canoa último modelo para hacer frente a tanto raudal. Lo único que va a cambiar es que en vez de despotricar contra Samaniego, empieces a maldecir a Mario.

Pero sin lugar a dudas, lo peoooor del verano es quedarse atrapada en la ciudad y que se vaya la luz, y en medio de la lluvia, el sofocón, el apagón, el dengue que seguro te vas a agarrar, lo único que tengas para entretenerte sean las redes sociales en tu celular y tengas que ver las fotos vacacionales de toooodas tus amistades en vivo y en directo mientras la envidia menos sana imaginable te corroe las entrañas.


¡Que les sea leve a ustedes mis queridas lectoras!