23 marzo 2012

Fauna Escolar



Todos  tenemos clarísimo que el colegio es una jungla en donde pulula todo tipo de fauna.  Aparte de las exóticas crías, los especímenes adultos son los más fascinantes. Entre los distintos tipos de padres y docentes tenemos como para nutrir de documentales al canal “Discovery” por más de una década. A continuación analizaremos algunas de las variopintas especies de la fauna escolar.
FAMILIA: PATER FAMILAE
Pater et mater despreocupantis: Son conocidos vulgarmente como los “padres despreocupados” por el bajísimo interés que prestan a sus críos y al hábitat donde éstos se desenvuelven. En algunos casos no saben con exactitud ni a qué grado van sus hijos y pretender que sepan al menos el nombre de sus maestras es una verdadera utopía. No es de extrañar ver llegar a sus críos en mangas cortas en pleno invierno, o que abran sus merenderos y los encuentren vacíos por que se olvidaron de ponerles la merienda. Si a las 18:30 todavía hay niños merodeando por las instalaciones del colegio, pónganle la firma que se trata de los críos que los pater despreocupantis se olvidaron de buscar.
Pater et Mater Sobreprotectum: Sin lugar a dudas los padres más sobreprotectores de la fauna animal. Sus crías llevan doble abrigo en invierno y durante el verano deben ponerse bloqueador solar con SPF100 cada vez que salen al patio en el recreo. Sus crías solo se alimentan de productos naturales orgánicos (el jugo en cajita es un sacrilegio), visten solamente de prendas anti llamas y no pueden practicar deportes sin casco, rodillera, tobillera, codera y protector dental. La madre por lo general es una habitué del colegio ya que siempre debe estar omnipresente para atender a sus críos, administrando dosis de medicamentos, hidratándolos para que no se deshidraten y alimentándolos personalmente para asegurarse de que no terminen desnutridos. Si uno de estos chicos llega a ser tentado gracias a la conducta obsesiva de su madre, ésta no hesitará en ir a la dirección para acusar a los perpetradores de bullying y exigir que sean expulsados del colegio por su trato cruel.
Pater et mater porristis cronicus fanaticum: Son los eternos optimistas de la fauna escolar. Ellos no se pierden una oportunidad para alentar a sus hijos, a sus compañeros, a los maestros, al colegio, a los otros padres y hasta a la directora de la institución. Equiparan el colegio de sus hijos con un club de fútbol, curtiendo un fanatismo intenso e irremediable hacia esta institución. En los intercolegiales gritan a todo pulmón, organizan las hinchadas, hacen banners y carteles y no dudan en saltar a pelearse con los árbitros cuando arbitran en contra a su equipo. No es de extrañar verlos lucir remera, campera y quepis con el logo del cole. Sus vehículos tampoco se salvan, por lo general están empapelados de calcomanías con el logo y escudo del colegio y de cuanta fiesta intercolegial o kermesse hubo hay y habrá en el colegio.
Pater et mater farristis fanfarronius: Estos padres son los más sociables del ambiente escolar. Al inscribir a sus hijos al cole tomaron la decisión de empezar un reclutamiento intensivo de nuevas amistades. Son los primeros en organizar fiestas de “integración” para padres, armar el equipo de padres del colegio, coro de padres, y crear actividades como intercolegial deportivo para PADRES y el festival de canto inter escolar para padres. Tienden a crear vínculos tan fuertes con los otros padres que los intereses de sus crías quedan totalmente relegados. Si sus crías llegan a pelearse con las crías de los padres de su grupo del colegio, por lo general tapan la cuestión para evitar asperezas en su círculo íntimo.
Pater et mater politucum frustranti: Ellos representan el corazón palpitante de la política escolar. Como sus carreras políticas no despegaron en otras esferas del quehacer político, decidieron canalizar toda esa frustración en lanzarse con capa y espada incluida a liderar las filas de las asociaciones de padres. Son adeptos en volver relevante las causas irrelevantes, ya que toman como misión vital cualquier asunto escolar, por más tonto que sea. ¿La hamburguesa de la cantina es demasiado pequeña? ¿Se necesitan más pelotas de fútbol para educación física? Ningún asunto es demasiado pequeño para no ser tenido en cuenta y explotado por el pater polítucum como causa electoral. En épocas de elecciones se pelea acérrimamente con sus opositores y se crean bandos capaces de convertir el predio escolar en un auténtico campo de batalla.
Pater et Mater Delegatorum: No dudan en delegar su patria potestad en su personal doméstico, por lo que lo más probable es que sus hijos se gradúen sin que éstos hayan pisado alguna vez el colegio. Sus hijos suelen ser acompañados por una verdadera delegación compuesta ya sea por choferes, niñeras y empleadas o miembros de la familia de de la tercera edad. Como ellos están siempre tan ocupados, delegan hasta la charla anual con la maestra del grado de su crío enviando a la abuela como representante oficial.

FAMILIAE: DOCENTUM
Docentum histericum: Pasando al ámbito de los queridos docentes, empezamos con el espécimen más arisco de la fauna escolar. La Docentum Histericum es la profesora más temida del colegio. Ni los padres más belicosos osan enfrentarla en su territorio.  En años de docencia se ha forjado una sólida reputación de argelada y cascarrabias.  Y por más que la reforma escolar prohíba los castigos verbales y físicos y abogue por maestros más pacientes y tranquilos a ella directamente le importa un comino ya que en SU aula NADIE va a decirle cómo manejar a SUS alumnos. Por este motivo en su aula tiende a reinar el caos. Sus gritos para llamar la atención de sus alumnos suelen retumbar en los pasillos, aunque nadie se atreve a pedir que baje el volumen por temor a sus represalias. Sus alumnos ruegan a sus padres que le cambien de colegio y sufren de ataques de pánico cada vez que su maestra fija en ellos su mirada.
Docentum Divinorum ad nauseam: Esta docente tiende a ser el primer amor de sus alumnitos. Es tan divina y bella que además de enseñarles a sumar y a restar, les enseña a fantasear. Los padres también suelen caer rendidos a sus encantos y mientras  dure el año escolar, no se negarán nunca a buscar a los niños del cole, es más se ofrecerán encantaaaados. Las madres por su parte, no suelen dejarse cautivar por la dulzura de esta docente, detestándola en el mismo minuto en que se percatan de la cada de idiotas que sus pater familiae ponen al verlas.
Docentum Reformatorum Progressum: Decidió ser docente porque sueña con cambiar al mundo y está convencida de que en cada uno de los aca né de sus alumnitos está la semillita de su aporte para el gran fin. Es la eterna optimsta/bolchevique del cole. La que lidera todas las revoluciones internas por grandes causas, llegando incluso a pelearse con cuanto padre o director se ponga en su camino.
Docentum Amabilis Cuatis Formidabilis: De tan buena que es ya ni sus alumnitos le respetan. Como siempre trata de ser la mejor amiga de sus alumnos, éstos creen que es su socia y que contarán con su beneplácito y comprensión hasta si deciden poner una bomba en el baño para asustar a los demás docentes. Por lo general, sus alumnos siempre terminan aprovechándose de su nobleza y haciéndola pasar por boba.

23 febrero 2012

LAS EDADES DEL AMOR



El mes de los enamorados ya está aquí. El mes en que el rechoncho odioso y travieso de Cupido causa estragos en la población, dejando a todos idiotizados con sus traicioneras flechitas emponzoñadas de amor.

Tengan con quien celebrarlo o no, se verán envueltos en marejadas de peluches, bombones en cajas con forma de corazón, rosas rojas e infantes regordetes y alados armados de caprichosas flechas. Serán bombardeados por imágenes de jóvenes enamorados tomados de la mano caminando bajo un atardecer encantado, adolescentes con sonrisas ruborizadas, parejas que no pueden disimular su alegría y miradas melosas.

Si, ya sé que mis queridas lectoras de las legiones de la CSS (Cínicas Solitarias y Sensatas)  estarán tan asqueadas en esta fecha que tendrán unas ganas irrefrenables de arrancarse los ojos con sus propias manos con tal de no ver más cursilerías. Pero al margen de las náuseas que genera toda la parafernalia valentinezca, es innegable que el día de los enamorados despierta también profundas emociones. Es un hecho, el 14 de febrero, el amor brotará, se multiplicará como conejito Duracel con Viagra y retozará en todos los rincones del planeta en una epidemia viral que contagiará a TODOS. Sin importar en que etapa de su vida se encuentren, el 14 de febrero se hará sentir en sus  calendarios.

Estar tan rodeada de amor y sus múltiples manifestaciones y simulaciones me ha hecho pensar en cómo lo vivimos en el transcurso de nuestras vidas.

El amor en el Kínder: El primer amor en algunos casos suele ser alarmantemente precoz. Muchos hemos tenido grandes historias de amor que tuvieron como telón de fondo areneros, recreos y pizarrones escritos con tizas de colores y donde una galletita compartida en la merienda ya constituía toda una declaración de amor. Pero ojo, estas historias de amor no están exentas de drama. En los preescolares ya abundan los Don Juancitos’í que con tal de congraciarse con todas y evitar que nadie se enoje se declaran “novios” de dos o más compañeras a la vez. También las niñas empezamos a mostrar nuestra inclinación hacia el melodrama desde la más tierna edad, largándonos a llorar como divas bonsái al enterarnos de que en el recreo nuestro galán infante prefirió jugar a la familia con la compañerita nueva.

El amor en el cole: Como en la mayor parte de la primaria triunfa el lema “las nenas con las nenas y los nenes con los nenes”, el concepto de amor en sí es algo tan asqueroso como los besos y los miembros del sexo opuesto. Ante la sola mención de la palabra novio o novia tanto los nenes como las nenas exclaman:”Guaaacaaalaaaa!!!”

El amor teen: A medida que nos transformamos en pavos, nuestras cabecitas adolescentes se van poblando de pajaritos. Si nuestra vida fuera un periodo literario, la adolescencia constituiría el romanticismo. A los adolescentes les duele todo, y por ende al amor no lo viven, lo sufren. El amor teen está poblado de amores secretos y no correspondidos, de grandes metejones y grandes estrellones. Somos capaces de enamorarnos de alguien a los 10 minutos de verlo. El amor a primera vista es un hecho innegable. Es que a esta edad todo pasa por los ojos. Nos enamoramos del mismo churro, pintón, facha, carilindo y chusquito del cual están enamoradas el 60% de nuestras compañeras y como lo más probable es que el churrito en cuestión esté tan solicitado que no nos dé ni la hora pasamos a declararnos perdidamente enamoradas del galán del momento. Así tendremos que consolarnos con abrir un club de fans de Robert Pattinson o Justin Bieber para desahogar a todas nuestras hormonas ardientes y alborotadas.

El amor a los veinte: A los veinte dejamos de ser incomprendidas y nos incorporamos entusiasmadas al mundo del “amor adulto”. Pero en el fondo, seguimos igual de insensatas que a los quince, cuando soñábamos con ser la madre de los hijos de Ricky Martin. La pequeña gran diferencia es que de adolescentes estábamos totalmente conscientes de nuestra confusión, mientras que a los veinte creemos tener todo resuelto, comprendido, asimilado y catalogado, pero la triste realidad es que seguimos igual de confundidas y no tenemos NI IDEA. Nos creemos Doctoras en Ciencias del Amor y Másteres en Filosofía Sentimental, mas seguimos idealizando a los hombres de los que nos enamoramos. Pero, ahora que somos universitarias y letradas, buscamos a alguien intelectualmente más refinado que nos dé orgasmos mentales y físicos y un futuro prometedor. Como nos volvemos más exigentes se nos complica bastante el panorama. Por lo general en esta etapa es cuando empiezan a desfilar por nuestras vidas los peores especímenes de nuestra historia sentimental. Lo más probable es que tras tantos mamarrachos, lleguemos a los treinta con el corazón más perforado que un colador de pastas, solteras, hartas de los hombres y totalmente dispuestas a abrazar el lesbianismo con tal de no tener que salir con otro winner en una cita a ciegas organizada por tus amigas.

El amor a los treinta: A los treinta tenemos la vida resuelta. ¡Jajajajaja! ¡Déjenme reírme! ¡AAAy me hago pis! ¡Mentiiiira! No tenemos nada resuelto y el amor sigue siendo tan misterioso como en el kínder y tan doloroso como en la secundaria. Por lo general ya encontramos una pareja estable, tal vez incluso ya nos casamos con el susodicho, pero el hecho de estar en pareja no hace que el amor sea más fácil. En esta etapa de nuestras vidas generalmente se agregan ingredientes extra como convivencia, cuentas, hijos y suegras que hacen del amor todo un acto de malabarismo sobre la cuerda floja. Pero al terminar el día podemos hacernos un ojito a nosotras mismas, porque sin importar cuán duro estuvo el día, sabemos que el amor es más fuerte. Finalmente estamos madurando.

El amor maduro: Irónicamente cuando finalmente el hombre alcanza su siempre postergada madurez, le sobreviene la infamemente patética crisis de la mediana edad. Cabe destacar que el amor en tiempos de la crisis de la mediana edad no es cosa fácil. No es nada agradable encontrarse compartiendo la existencia con un motoqueiro cuarentón con ínfulas de playboy tercermundista. Nos encontramos mirando a nuestro medio pomelo motorizado preguntándonos qué le vimos y deseando no haber roto con el novio hippie que tuvimos a los veinte y que nos hacía gruyas de origami. Hasta la alternativa de estar vendiendo atrapa sueños en una plaza céntrica resulta más atractiva que seguir aguantando una noche más los ronquidos infernales de nuestro peor es nada. 

El amor después del amor: ¡Oh gran ironía de la vida! Cuando finalmente dejamos de perseguir el amor tan insistentemente, lo encontramos. La madurez nos enseña que si bien el amor merece la lucha, no nos merecemos sufrir, por lo que generalmente esta etapa de nuestra vida, al amor lo vivimos ya sea como una gran victoria o una estrepitosa catástrofe, consolidándolo o purgándolo. Pero en todos los casos, el amor que viene después del amor, aquel que encontramos después de haber estrellado y roto nuestro corazón mil veces, aquel que perseguimos conscientemente, aquel que construimos día a día, es el amor más fuerte.  Tan fuerte que probablemente  ya ni necesite ser celebrado solamente un día.

El amor en la tercera edad: ¡Díganme si no hay nada más tierno que dos viejitos enamorados! Ambos llevan la piel más curtida que papiro egipcio y  más de 50 años de casados a sus espaldas y se aman y se aguantan todavía. Verlos juntitos en su día a día (siempre y cuando no nos los imaginemos en la cama) es como estar observando una de las siete maravillas del mundo antiguo. Aunque pensándolo bien…. ¡Verlos en acción entre las sábanas también sería igual de admirable!

10 enero 2012

APOCALIPSIS 2012



Con esto del fin del mundo se me pasaron muchos pensamientos por la cabeza. Los primeros fueron obviamente aquellos más desesperados y absolutamente ridículos que surgen en los momentos de crisis, lamentaciones como: “tantos años coleccionando zapatos para dejar algo a la posteridad y ahora no va a quedar nada de mis Louboutins”; o preguntas existenciales como: “¿Será que me convertiré en polvo de estrellas?”

Luego tuve un periodo de agitación histérica, rápidamente solucionado con un leve aumento en mi prescripción de Prozac. Una vez reajustada mi dosis, pude pensar con claridad y empecé a idear mi bunker anti apocalipsis, el “Nicoletta Universe Apocaliptis Spa & Resort”. Le llamé a Phillipe Stark y le dije: “Phil, quiero que el Faena Universe quede básico”. El siguiente paso fueron las provistas. Si están pensando en que corrí a Clorinda a comprarme todos esos enlatados rascas de vacaí y sardinas, están mal de cerebro. Si me toca vivir en un mundo post apocalíptico, tendré que crear una burbuja glamorosa y no hay nada como las burbujitas de champagne para hacer que todo se vea más lindo. A los parajes devastadores de la hecatombe los pintaré de rosa con Navarro Correas Rosé y si me toca enfrentarme a una ola sísmica o a un meteorito inmenso lo haré regia, valiente y ebria con una copa de champagne en la mano.

Bunker, check. Champagne, check. Vestuario, check. Solo me quedaba algo para hacer antes de enfrentar al apocalipsis. Todo este tema apocalíptico me hizo dar cuenta que aun tengo muchos asuntos pendientes en este mundo. Por este motivo, ideé “La lista de Nicoletta de las cosas a hacer antes de que se acabe el mundo”. ¿Qué harán ustedes en este tiempo que nos queda? Si no tienen idea, aquí les presento mis sugerencias para que se inspiren y den algo de glamour a sus vidas antes de perderlas para siempre.

Dense el gusto con algo que siempre quisieron: ¡Hacé polvo de tu cuenta bancaria, antes de que el mundo se convierta en polvo! Un crucero por el Caribe con todas tus amigas, un zapato verde de miles de dólares, un tigre albino de mascota, fijar residencia en un spa… ¿por qué no? Mímense y háganse mimar por la sencilla razón de que ustedes lo valen. Nada más te tiene que preocupar. Basta de ahorrar, basta de tener prudencia, basta de contenerse, abstenerse y luego lamentarse. ¿Para quien vas a guardar tu platita? ¿Para los gusanos?

Hagan algo que siempre quisieron hacer: Basta de postergar. Después del 20 de diciembre del 2012 ya no van a poder dejar nada para el año que viene. Pero sean realistas y no abusen del hecho de que soñar es gratis. No pretendan cumplir su sueño de ser una top model a los cuarenta….Hasta aprender chino mandarín en un año les va a ser más fácil.  Sólo espero que hagan lo que hagan, opten por hacer algo salvaje, extremo, divertido y fuera de lo común, y no un mero curso de ikebana. Llegar al umbral del fin del mundo dándose cuenta que lo que anhelan hacer es tan poco original ¡verdaderamente dan ganas de agradecer que el mundo esté llegando a su fin!

Vuélvanse locas: Si mantuvieron la cordura hasta el 2011, este año apocalíptico es el momento ideal para perderla A LO GRANDE. Compren un poni rosa y úsenlo como medio de transporte urbano, vistan de alta costura 24 horas al día y pónganse a cantar arias melodramáticas a todo pulmón mientras pasean por la calle. En los momentos de crisis, no hay nada más liberador que declarar demencia.

Saquen su Lupita Ferrer interior: Si ya están cansadas de ser chicas bien, el apocalipsis es el momento ideal para que sean BIEN MALAS. Saquen su diva interior más maléfica y conviértanse en la mala de la telenovela, que como ya les dije en ediciones anteriores, es siempre la más divertida. Si estás podridas de ser la única chubby en Ñu Gua, te autorizo plenamente a lanzarle a viva voz una maldición gitana a cuanta regia firmemente siliconada y tuneada se te cruce: “¡Escuálida odiosa, subirás todos los kilos que yo adelgace!”

Registren sus últimos pasos sobre esta tierra:
Enfrentémonos a la realidad, es altamente improbable que otra persona se interese en tu vida tanto como para escribir tu biografía. Está bien. Sabemos que no tenés el corazón de la Madre Teresa de Calcuta, el cerebro de Marie Curie, la diveza en la sangre de la Callas, los genes de Kate Moss, la creatividad de Frida Kahlo, ni siquiera la caradurés de Paris Hilton. Pero el hecho que tu existencia en esta tierra sea poco memorable, no significa que no tengas que registrarla. Dedicá tu último año en este mundo destinado a desaparecer escribiendo tu autobiografía. Ya sé que nadie va a leerla; pero va a ser una forma interesante de rever tu vida, recordar tu infancia y revolver tus memorias de juventud. Algo interesante vas a encontrar. Si no hay nada, invéntate alguna historia fantástica, total no va a haber nadie para contradecirte. Al escribir tus memorias, hacelo con la ilusión de que este sea el único texto que sobreviva a la hecatombe. ¡Imaginate que fantástico sería si la rescatan los simios sobrevivientes y lo  convierten en texto sagrado, convirtiéndote a vos en la diosa del nuevo mundo! ¡Qué fantastiquérrimo!

Pónganse regias:
Nunca es tarde para empezar una renovación. Estoy segura que el hecho de que sólo te quede un año en este mundo, será motivación suficiente para que FINALMENTE te cargues las pilas y cumplas tu eterna promesa de fin de año de bajar 20 kilos para el año siguiente. ¡Fuerza gordi vos podés!

Depilen los pelos de su lengua: digan todo aquello que en otras ocasiones callaron por discreción, modestia, penita o vergüenza. Si estás harta del novio hippie de tu mejor amiga, decíselo. La próxima vez que estrese tu existencia, gritale bien fuerte (porque seguro el muy sucio no se limpia la cera del oído porque así es más “natural”): “NO QUIERO COMPRARTE NINGUN ATRAPASUEÑO Y NO QUIERO QUE ME HABLES MÀS DE LA PAZ INTERIOR PORQUE CADA VEZ QUE ABRIS LA BOCA LA PIERDOOOO!” Decile como si nada a tu jefe que tiene un juruné satánico, confesale a tu ex novio que no solo es pésimo en la cama, sino que  eso de que “el mejor vino viene en las botellas más pequeñas” es LA mentira del milenio.

Hagan algo estúpido y rían como nunca antes rieron:
En los momentos más trágicos, la risa es el mejor escape. Hagan algo que jamás harían con la única intensión de romper la monotonía o pegarse una carcajada. Peléense en twitter con la Chipera Gaga, jueguen ring raje como si tuvieran 7 años, fílmense bailando “estilo turro” y compartilo con tus amigos. Les garantizo que no hay nadie más feliz que quien sabe reírse de sí mismo, ya que nunca le falta motivo de diversión.

CARPEDIEM: A pesar de lo negativo de nuestro futuro, el 2012 es el momento idóneo para ser positivas y decirle SÍ a la vida. Párense sobre una silla y díganle SÍ a todo y vivan intensamente cada día como si fuera el último…. ¡porque, de hecho, podría bien serlo!

Amen como en una novela rosa: Si solo les queda un año más en este mundo en que vivimos, asegúrense de pasar cada uno de sus 365 días amando intensamente. Amen a sus amigos, a su familia, a su pareja. Si se acaba el mundo el 20 de diciembre del 2012, asegúrense de tener ese día bien cerca a todos sus seres queridos para abrazarlos bien fuerte.

Por mi parte voy a rezar cada uno de los 365 días del 2012 para que la profecía maya esté equivocada. Que el 2012 sea sólo otro gran fiasco como el Y2K del 2000 y el ñembo apocalipsis del 2011. Al fin y al cabo, no estamos hablando de un informe de la NASA. Estamos guiándonos por una profecía generada por una civilización que creía que el hombre fue creado de una mazorca de maíz, adoraban a una serpiente emplumada y sacrificaban a sus hijos para que llueva. De todas maneras, recemos para que los malditos mayas estén tan locos como Ixtab (su diosa del suicidio) y podamos seguir disfrutando miles de años más de nuestro querido planeta tierra. Si nos salvarnos de la hecatombe, tenemos que estar infinitamente agradecidos de que por más ingenuos que fuimos en creer en una profecía arcaica y ridícula, al menos tuvimos la fortuna de vivir tan intensamente e el 2012.

28 noviembre 2011

Borrasha: la gota que rebalsa la locura



Como todas sabemos, en las fiestas de fin de año, además de villancicos, abundan la sidra y el champagne. Los inacabables brindis con la parentela, sumados a los 30 días de dieta de la luna que hicimos para que nos siente bien el inclemente vestidito blanco de la suerte, pueden resultar en una combinación altamente inadecuada. Estoy segura de que muchas de ustedes logran mantener la compostura. Pero seamos francas, por lo general, en las fiestas, se da lo contrario y en vez de beber con moderación terminamos pecando siendo abstemias con moderación. Como maneja nuestra media naranja, nosotras nos damos una  pequeña licencia con el alcohol. Como la parentela tiende a ser tediosa, es natural que nos entreguemos a beber para hacerla un poco más interesante. ¡Como el año está a horas de acabarse, brindamos para celebrar y también para OLVIDAR!

Estoy segura que al igual que moi muchas de ustedes ya tienen bien claro que hay borracheras inocentes y borracheras calamitosas y el límite que las separa puede consistir en una mera copa demás. Para las que aún no las tienen bien diferenciadas, en esta columna les aclaro los distintos tipos de borrachera, para que intenten mantenerse borrachinas y no calamitosamente borrashaas.

Diviértanse, no abusen tanto, pero si  a pesar de mis buenos consejos terminan abusando, no importa cuán calamitosa sea la borrachera que se agarren este fin de año, recuerden que a veces es mejor ser una borracha famosa por una noche, que una alcohólica anónima el resto de su vida. El 2011 se acaba y probablemente el año que viene el MUNDO se acabe, por lo que, al fin de cuentas ¡Quien te quita lo bailado! ¡Salud!

Borracheras Inocentes:
Fase Entonada: Efectivamente las doce uvas no son suficientes para contener dos copas de champagne. Por lo que al terminar la segunda copa, lo más probable es que empiecen a sentirse levemente más sueltas. Están entrando en la primera fase de la borrachera, la que comúnmente llamamos “entonación”. Una empieza a sentirse en sincronía con el ambiente. Piensa para sus adentros cosas hermosas. ¡Que linda estoy! ¡Qué lindo lugar! ¡Que linda es mi familia! Celebramos pequeños detalles, el mantel de la abuela, el hecho de que nuestro esmalte aún no se nos picó, el viento susurrando entre los árboles. ¡Todo está burbujeantemente perfecto!

Fase Amorosa: Unas copas más tarde: Nos quedamos observando las estrellas, sentimos la brisa mover nuestra cabellera, giramos la cabeza y miramos con  cara de pavotas al idiota de nuestro medio pomelo disfrutando, auténticamente y contra toda probabilidad, su compañía. Extienden los brazos, y a pesar de que llegaron a la fiesta en estado de  archi enemigos, le empiezan a hacer mimitos y susurrar piropitos al oído. El alcohol ya ha borrado el patético comentario que hizo sobre tu vestido nuevo antes de salir de casa, refrescando tu memoria sobre todas las razones que te hacen amarlo cuando no lo estás odiando. ¡Love is in the air!

Fase de Exaltación: El tío nos trajo su licor casero. Junto con la mezcla llega el inicio de la exaltación hacia todos quienes nos rodean. Exaltamos la amistad y todas las virtudes de nuestra familia. Agradecemos todo y cada uno de los momentos que pasamos juntos y brindamos por ellos. ¡Estás eufórica! Le abrazás a tu prima chismosa recordando sus travesuras infantiles y mirándole a los ojos le decís: “Te quieroo, como a una hermaaana, primaaaa!!” Le querés a toditos luego y se lo hacés saber al mundo entero. Hasta la suegra más arpía se convierte en un ser entrañadísimo en esta fase. Te olvidás que no le podés ver ni en figurita a la esposa chanta de tu primo y empezás con las confesiones exaltadas: “antes me caías mal, porque pensaba que eras una falsa y una pelagata interesada en la fortuna de los Fizotti, pero ahora… ahooora TEE QUIEROOO COMO A UNA PRIMAAA. ¡Vos le haces feliz a él y a él yo le quierooo comoo a un hermaaanoo!” ¡Y métale otro abrazo!

Fase Danzarina: Bailando por un sueño queda hecho un poroto. ¡La pista es tu reino y vos sos la reina de la fiesta! Empezás a menear, cachaquear, polkear, wachiturrear, reguetonear, hip hopear, hasta abajo, hasta arriba, para un lado, para el otro, demostrando que tu puedes hacerlo. ¡Ni la voz chillona de la Cachorra puede sacarte de la pista! Tu cuerpo está poseído por el demonio de la danza y derrochas tus bailes sensuales sin discriminar, implementando movimientos sexy de caderas con el tío abuelo matusalémico y hasta con el sobrinito pre púber.

Fase Talentosa: Además de tus dotes como bailarina empiezan a aparecer otras que no conocías. En esta fase surgen todos tus TALENTOS ocultos. El primero en surgir será tu don de lenguas. No sólo no te callás, ¡sino que no te callás en francés! ¡Había sido que eras políglota! Hasta a vos te sorprende.  Estás tan deleitada que le empezás a hablar única y exclusivamente en francés a toda tu parentela por más que nadie entienda… ¡probablemente vos tampoco entiendas estando sobria! Junto con tu poliglotismo, será revelado tu extraordinario sentido del humor.  Sacás la payasa que hay en vos. Empezás a contarle chistes hasta al mozo y por supuesto entretenés a toda la comitiva haciendo gala de tu histrionismo con mímicas, bromas pesadas, chistes verdes y payasadas. Al día siguiente no te quedará muy en claro si se reìan de tus chistes o de vos.


BORRACHERAS CALAMITOSAS:

Fase Charleta: El alcohol da alas a tu lengua y ésta empieza a tener una existencia propia. Lastimosamente esta fase suele surgir justo cuando tu lengua empieza a entumecerse, haciendo aún más evidente tu ebriedad. Ya se te olvidó el francés y empezás con el arameo etílico. Empezás a hablar como un teletubi: “¡sadud pod da famía!”; o como Lugo: “¡Sho lesh kiero deshir que no eshtoy borasshaaa!”; y el borracho de la alborada queda hecho un erudito al lado de tu léxico “estrambólico”. No conforme con degradar el idioma, sentís un impulso irrefrenable por confesar tus intimidades a todos los presentes, empezando con las narraciones reveladoras de todos tus ex.  Si en la fase de exaltación le dijiste a tu suegra que la querías como a una madre, ahora te toca dar la revelación sincericida: “sueegraaa, la verdad esh que vos shos demashiado peshada!” Junto con tus revelaciones de Nostradamus, empezás con las revelaciones ajenas mandándole al frente a todos y todas: “¡Primaaa, pará de robar que todoshh shabemos ke tush lolas son falshaaas!” Al día siguiente, cuando te recuenten los hechos que olvidaste por la amnesia tu frase de cabecera será: ¡¿que yo dije que?!

Fase Mareada: Quizás dar tantas vueltas en la pista te mareó más, o tal vez fue el hecho de que a esta altura ya te bebiste hasta el agua del florero. Lo cierto es que en esta fase empezás a ver doble, la fiesta empieza a dar vueltas y cosas tan sencillas como mantener el equilibrio se vuelven imposibles. Te pasas el resto de la noche estableciendo contactos cercanos del tercer tipo con el piso, levantándote con cara de “no pasó nada” y aclarando a todo el mundo: “eshtoy bien, estoy bien”. Un recordatorio triste de esta fase calamitosa serán los múltiples moretones con los que amanecerás al día siguiente…. Y de seguro no vas a recordar cómo te los hiciste.

Fase Incomprendida: Tras tantas caídas, lo más probable es que  tu ánimo también se venga abajo. A esta altura ya has perdido el cetro de reina de la fiesta y con esta pérdida del protagonismo empiezan a surgir los primeros lagrimones. La melancolía se apodera de vos y empezás a recordar entre lágrimas y lamentaciones tiempos mejores, seres queridos que ya no están y todos tus pasados momentos de gloria. De los lagrimones pasás a los sollozos convirtiéndote en la patética llorona borrasha de la fiesta.

Fase Patotera: A este punto las cosas se ponen aún más feas. De la autodestrucción pasás a la destrucción material de vasos, vestidos ajenos, y bienes muebles e inmuebles; actos que se darán por mera torpeza o por no poder refrenar tus instintos de vandalismo. Tu borrachera calamitosa ha alcanzado su máximo esplendor y te ves convertida en toda una Calamity Jane. Empiezan los primeros síntomas de paranoia. Todas las mujeres se convierten repentinamente en tus rivales y de gastar bromas pasás a la agresión verbal, y en el peor de los casos, física, haciendo volar los mechones y sonar los cachetes de cuanta chiruza se cruce por tu camino.  Lo más probable es que tu conducta en esta fase te lleve a un desalojo forzoso del inmueble. Por salvarte del bochorno, tu propio cerebro borrará automáticamente de tu disco duro todo lo sucedido durante esta última fase., y cuando alguien te haga el recuento no podrás creer todas las calamidades que te mandaste y como toda borrasha arrepentida, terminarás jurando por el legado de Dior, que nunca más en tu vida vas a volver a tomar así.

28 octubre 2011

Señora de las Cuatro Décadas: La lucha integral contra el marchitaje

 Muy pocas mujeres tienen el coraje de admitir públicamente su verdadera edad, y quien más quien menos se saca algunos añitos de encima cada vez que algún buey corneta hace la pregunta del millón de dólares. Como ustedes ya saben, yo cumplo treinta todos los años y lo primero que hago el 1° de enero es memorizar mi nueva fecha de nacimiento para que nadie me tome desprevenida al preguntarme cuando nací. Mentir sobre nuestra edad es algo común a partir de los treinta y ni qué decir a los cuarenta. Yo estoy tan acostumbrada a mentir mi edad, que hasta me la creo. 

¿Pero qué pasa cuando por más que mentimos ya nadie nos cree? ¿Qué pasa cuando ya naaadie te dice señorita? ¿Qué sucede cuando te tiran frases como: “las mujeres de tu edad” o “allá por tu época” o “cuando vos ERAS joven? Les querés hacer picadillo con gilette herrumbrado… como mínimo.

Una se siente de otoño en primavera, a lo Rubén Darío, quiere gritar: “¡Juventud, divino tesoro, ya  te vas para no volver! Cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro sin querer”. Y  lo peor es que una llora por las malditas hormonas, llora por Lugo, llora por la aftosa, hasta llora con la publicidad de Coca Cola. Y luego, una prende la radio, y escucha a Arjona cantando: “señooora, no le quite años a su viiiidaaaa, póngale vida a sus años, que es mejoooor” y llora aún más. Le querés gritar a Arjona a todo pulmón: “¡Mentirooosoooo, dejá de robar que nadie te cree tu cancioncita patética!”

Por más de que te la endulcen, la vejez es un trago amargo para toda mujer glamorosa. Lo que pasa es que llega un punto en que una se da cuenta, de que si bien te mantenés regia, los años ya han hecho de las suyas en tu ser. Como dice mi tía Chechi: “Por atrás soy un monumento, por delante, ¡un mausoleo!” Los aeróbicos no quitan las arrugas y menos aún la pinta de vieja. Por esto es vital mantenerse joven no sólo por fuera, sino también por dentro. No dejen pasar más tiempo y ¡manos a la obra!

El primer paso en la lucha contra el marchitaje empieza obviamente por el físico. Para hacer frente a la edad con regitud, mantenerse esbelta es vital. La vejez hay que sudarla gota a gota. Decile sí al cardio, al pilates, al yoga, al power plate, al spinning, al running y de paso también al tunning. Complementá tu rutina de ejercicios diarios haciendo un pacto secreto con Bacchetta, quien te ayudará a deshacerte de todo aquello que no pudiste eliminar sudando.

La renovación de tu vestuario es otro paso esencial para lograr una apariencia juvenil. Actualizá tu look y vestite de acuerdo a tu juventud interior. Pero no abuses. Tampoco es el caso de que salgas a la calle vestida como una chirolera adolescente. Mantener un espíritu joven no significa que hagas una regresión a los 17. Eliminá de tu placar todo lo que huela y luzca a naftalina. Seguí disfrutando de la moda incorporando las tendencias actuales a tus fabulosos looks diario. Doná tu chancleta a la caridad y animate a trepar esas plataformas soñadas. Sacá de tu cabeza la patética idea de que si te caés te vas a romper la cadera y vas a ver que con cada paso que des vas a sentirte más fuerte dando, como canta Arjona, “pisadas de fuego al andar”. 

Una vez que tengas bajo control el marchitaje de tu cuerpo y que hayas logrado perfumar de juventud tu guardarropa naftalinezco, ya podés empezar la tercera etapa: la regeneración mental. Esto quiere decir básicamente: ¡ACTUALIZATE! Mantenete informada para no delatar tu edad con tu ignorancia o tu léxico pasado de moda. Que nadie te pesque diciendo que fulanito es “muy buen mozo” o ponderarle a tu amiga diciéndola que está “re pituca”. Incluí en tus conversaciones temas de actualidad y renová constantemente tu vocabulario, porque believe it or not, las palabras también pasan de moda. Procurá incluir en tus conversaciones neologismos y palabras como nano, emo, facha, blogger, online, software, app, chat, cool, trance. De paso actualizá también la música que escuchás y hacete fan de Lady Gaga y de los Black Eyed Peas para que tu repertorio musical no se estanque en la nebulosa retro de Mocedades y Pimpinela. 

Ya que entramos al tema de la actualización es FUNDAMENTAL que además de actualizar tu vocabulario, urgentemente te pongas en campaña para amigarte con la tecnología, porque nada dice “vieja” con más elocuencia que declararse a una misma como analfabeta tecnológica. Nada de dictarle a tu hija tus mails, ni de pedirle a tu secretaria que te conteste los mensajes de texto alegando que “las letritas son demasiado chicas”. Animate a ponerle fin a tu astigmatismo con la cirugía laser y cárgate las pilas para explorar el ciberespacio y todas las aplicaciones de tu iphone o BB como la digna mujer del siglo XXI que sos.

La cuarta etapa será la más importante de tu batalla personal contra el marchitaje. Esta etapa es la de la aceptación. NO tenés 15 años, ni siquiera 20, ni 30, y aunque no se te note, vos sabes que llegaste a los 40. Los años no pasaron en vano, y si bien perdiste muchas cosas, también ganaste muchas más. Fijate como llegaste: ¡REGIA y CON EXPERIENCIA! Hacé gala de tu experiencia. Hacé gala de que ya no sos una quinceañera tonta con pajaritos en la cabeza, sino una mujer hecha y derecha y dueña de sí misma. Exorcizate de todos aquellos preconceptos y recelos que tenés sobre tu edad. Empezá a vivir tus cuarenta no como te imaginaste que los vivirías (encerrada en una cueva llorando por tu juventud perdida), sino como sabés que tenés que vivirla: como aquella mujer joven y de espíritu vibrante que sigue habitando ese cuerpito desde hace décadas. 

Una vez que tengas todo lo anterior bajo control, podés empezar la última etapa de la lucha contra el marchitaje: la celebración. ¡Celebrate a vos misma! Dejá de sufrir, dejá de shorar y empezá a sonreírle a la vida, que todo se ve más lindo cuando lo mirás con ojos renovados. Mimate, superá el miedo al cambio y cambiá de actitud. No es fácil llegar regia y digna a la cuarta década, por lo que cada día de tu vida tenés que celebrar tu triunfo. ¡No solo le has ganado la batalla a la gravedad, sino también a toda una sarta de preconceptos tuyos y ajenos sobre como tenés que verte y sentirte a los cuarenta! ¡Brindá con champagne por la juventud de cuerpo y espíritu, porque sos una auténtica campeona! 

Celebrá tu rostro con cada marquita que lo surque. No las veas como arrugas, sino como hermosos signos de expresión. Son el testimonio de que siempre fuiste una mujer muy expresiva, que amó, lloró y rió a gusto durante toda su existencia. Celebrá cada marquita en tu cuerpo. No las veas como estrías o celulitis, sino como hitos de tu vida. Cada una de ellas son el testimonio de los cafecitos que tomaste con tus amigas, de los bombones que endulzaron tus días, y hasta de la mágica transformación que atravesaste cuando tus hijos crecieron en tu vientre. Recordá que la juventud es cuestión de actitud y el tiempo puede marchitar muchas cosas, pero jamás logrará mancillar tu actitud. ¡SALUD!

17 octubre 2011

PAREJAS CLICHÉ


Dios los crea y ellos se juntan. Hay parejas que parecen destinadas a unirse como irrefrenablemente impulsadas por misteriosas fuerzas cósmicas. Cada vez que se produce alguna de estas alianzas estratégicas predestinadas, nace otra odiosa pareja cliché, de esas que nos hacen asumir que a la hora de formar pareja, hay personas menos originales que un Rolex de calle Palma.
BARBIE Y KEN: No podemos hablar de parejas cliché sin nombrar a esta pareja de muñecos tan odiosamente perfectos. Desde que Mattel creó a esta mítica pareja, han estado poblando las fantasías de generaciones de niñas. Pero ellos no sólo habitan las jugueterías, también hay versiones en carne y hueso rondando por el mundo; parejas más que perfectas de pies a cabeza ya sea gracias a Dios o al bisturí. Al igual que sus mellizos plásticos, sólo tienen aire en la cabeza y sus más grandes preocupaciones se reducen a ir de shopping, ejercitarse para mantenerse esbeltos y disfrutar de la vida siendo simplemente regios.
LA MODELO Y EL FUTBOLISTA: Esta pareja es tan habitual que hasta se ha acuñado un término para designar a la fémina de la relación: botinera. Ellas mueren por las pelotas…. de fútbol obvio, y acompañan a sus cracks del balón pié hasta que éstos cuelgan sus botines, momento en el cual entran nuevamente a la cancha en búsqueda de un nuevo miembro de la selección. Comparten con sus amorcitos su propensión a lesionarse; aunque ellas no se lesionan en la cancha, sino en bailando. Ellas son las que visten micro albirroja y shoran por cada penal errado por su futbolero, sobretodo porque cada gol errado significa una bonificación menos para disfrutar.
EL SANJO Y LA TERESIANA: Ellos combinan el marrón y el celeste a la perfección. Se ponen de novios antes de que se le empiecen a caer los dientes de leche y se comprometen antes de que les vuelvan a crecer los definitivos. La consigna de su vida es simple: los nenes con los nenes y las nenas con las nenas. Podrán graduarse en Oxford o Harvard, pero para ellos el eje de sus currículos será siempre su cole, ya que llevan al “soy celeste” y al “chiquitere” forever en el corazón.
LA COCINERA Y EL GORDITO: Esta pareja es un verdadero homenaje a la frase: “pancita llena, corazón contento.” Toda digna chef sabe que el estómago es el camino más corto al corazón de un hombre, y tratándose de un gordito, el camino corto se convierte en un atajo express. Por otro lado, para muchas mujeres, tener bien nutrida a su pareja es toda una garantía de “amor eterno”, no sólo por que el jamás podrá prescindir de la autora de todos sus platos favoritos, sino también sus rollitos mantendrán alejadas a todas las chiruzas indeseables.
LA MISS Y EL EMPRESARIO: Más que una pareja, esta es una alianza estratégica. Toda miss necesita un sponsor para alcanzar el cetro, y si es auspiciante del evento, mejor aún. Él la luce como un trofeo, ella lo usa como amuleto de buena suerte. Ella sueña con la “paz mundial”  y si bien no logró terminar ni el primer capítulo de “Yo el Supremo”, lo cita como su libro de cabecera, junto con la biblia, OBVIO.  Ella asegura que ver la sonrisa en los rostros de los niños desamparados no tiene precio, para todo lo demás, existe MASTERCARD (la de su papichulo por supuesto).
EL JEFE Y LA SECRE: El amor puede surgir en todas partes, y la oficina no es una excepción. Por la profusión de estas parejas, parece ser que Cupido adora rondar por el ámbito laboral. Por lo general estas parejas tan frecuentes surgen en la clandestinidad, y sólo muy pocas logran salir de ella. La mayoría tendrá que conformarse con encontrar un refugio a su amor únicamente entre cubículos y sillas giratorias.
LA DIVORCIADA Y EL PERSONAL TRAINER: El ser cambiada por un modelo más nuevo, lleva a muchas mujeres a encontrar refugio en los abdominales de su personal. ¡Uyyy esos abdominales y aquellos músculos tan tonificados!¡Tras tantos años de conformarse con la pancita cervecera de su ex, ella se los tiene más que merecido! En esta unión se conjugan el sudor de él y las lágrimas de ella, que tras muchas horas de ejercicio pasarán de ser lágrimas de tristeza a ser lágrimas de dicha pura.
EL PAÍ Y LA PECADORA: Esta pareja es absolutamente presidencial, aunque más polémica que la Alfano. Algunas de ellas están envueltas en el romanticismo de “El Pájaro Canta Hasta Morir”; mientras otras, en la chabacanería de Lugo y sus mujeres. En su juventud ellas aspiraron a la redención entre sus brazos, y él no se hizo rogar para tirar la sotana junto con sus votos de celibato y castidad. Fernando Armindo les podrá asegurar que pasar de paí a padre natural no es tarea fácil.

30 agosto 2011

Debutonte o Debutonta. Esa es la cuestión



Toda chica de 16 años sabe que el debut no tiene nada que ver con presentarse en sociedad. Ella tiene bien clarito que es sólo un pretexto para pegarse la farra de su vida. Además tiene clarísimo que jamás cambiaría su fiesta de debut por un viaje. ¡Más vale ser el centro de atención por una noche, que ir a un lugar extraño donde nadie te conoce! Pero eso sí, debe asegurarse de ser el centro de atención por glamorosa y no por estrepitosa. La línea que separa a una debutante de una debutonta es muy delgada, y terminar del lado equivocado de la franja puede marcarla de por vida. 

Yo fui, como ya  se imaginarán, una debutante regia. La finesa me obliga a ser solidaria y compartir mis amplios conocimientos en la materia para evitar que muchas de ustedes pasen de aspirantes debutantes a patéticas debutontas. ¡Chicas de 16, tomen nota con sus bolígrafos de purpurina y aprendan!

Empecemos por lo básico. Para poder lucirse esa gran noche es esencial dominar el arte de caminar con tacones altos. Esto, convengamos de entrada, no es tarea fácil, pues la transición directa de los Nike a los stilettos requiere de total destreza. No pequen por confiadas, que toda mujer sabe que los tacos son más traicioneros que los hombres. Una digna debutante tendrá el buen tino de practicar frente al espejo las horas necesarias hasta lograr una caminata de pasarela. Solo entonces podrá pasar a la segunda etapa de su training: la escalera. Bajar la escalera del Cente es uno de los momentos más importantes de la fiesta y hacerlo con gracia, montada en unos zancos y con un  vestido de cola es todo un desafío. Toda debutante sabe que ella no baja las escaleras…. Ella HACE UNA ENTRADA TRIUNFAL.  Como la debutonta de seguro se montó a los tacos sin práctica previa hará su entrada en sociedad caminando como una egipcia con chuchos, con los brazos rígidos a cada lado para mantener el equilibrio y las piernas temblando como si estuviera caminando sobre tatapyi ari jehasa. Tampoco bajará las escaleras…. ella rodará por ella, quedando marcada de por vida no sólo por los moretones sino también por la humillación. 

El ítem esencial de toda debutante es su impecable vestido blanco. Una digna debutante tendrá la madurez suficiente como para seguir los consejos de su madre (recuerden que ellas saben más por diablas que por viejas) optando por un modelo sencillo y acorde a su edad. La debutonta, tras haberle hecho pasar las de Caín a su madre, hará caso omiso a todos sus consejo, optando ya sea por verse  overá-pomposa o ñembo matadora en su gran noche. Yo se que muchas de ustedes con el romanticismo latente de su reciente infancia, aún sueñan con las princesas de Disney. Anoten chicas: ¡Superen su infancia y que ni se les ocurra ir disfrazada de la bella durmiente, con vestido con miriñaque inmenso, sucesión de volados, caireles y tiara! De paso díganle también no al nefasto poliéster, que ningún vestido puede ser digno con un género inflamable.

Una digna debutante también debe tener en cuenta que  los accesorios son fundamentales. Y no me refiero a los accesorios básicos como las joyas, guantes y zapatos, sino a los accesorios complementarios de su look: sus chambelanes. Toda digna debutante debe asegurarse de ir MUY bien acompañada a su presentación en sociedad. Para elegir el chambelán apropiado, tiene que hacer una lista de los 15 chicos más churros de Asunción, y no cesar hasta embretar a uno de ellos. La debutonta será tan necia que delegará la tarea a alguna amiga o familiar, terminando probablemente con un “ya da ya” (al menos tiene auto) o, en el peor de los casos, el peor es nada (léase: nerd del colegio, primo salvatore, o hermanito menor de alguna amiga). Ahora chicas, anoten Y SUBRAYEN. Jamás de los jamases, ni nunca de los nuncases deleguen la tarea de la selección del chambelán a sus madres. Lo más probable es que le ensoquetará al candidato detestable hijo de su mejor amiga, a quien ustedes no pueden ver ni en figurita.

Muchas de ustedes habrán estudiado ballet y como alumnas de esta disciplina sabrán que toda danza requiere práctica, y el vals no es la excepción. No crean que porque se pasaron toda su infancia viendo bailar a la bella y la bestia ya lo tienen memorizado. Toda digna debutante no sólo habrá tomado clases previas, sino también se habrá asegurado de hacerle un curso express tanto al pata dura de su padre como al torpe de su chambelán para destacarse en la pista de baile. La debutonta por confiada se destacará, pero no por su gracia y sutileza, sino por el vals de robot que terminará haciendo en la pista.

Terminado el vals, la fiesta continua, y una digna debutante sabe que debe mantenerse regia hasta el final. Nada de pasarse de raya con el champagne, o terminarán pasando de la sofisticación y compostura de una digna debutante al descontrol cachaquero de una burda debutonta.

Bueno mis queridas. Espero que hayan tomado nota y que se destaquen por todos las razones apropiadas en su gran noche. ¡No sea que por debutontas terminen arrepintiéndose de no haber elegido el viaje!

26 julio 2011

Tom y Jerry: Persecuciones Musicalizadas & All That Jazz




No suelo hablar mucho de mi vida personal en esta columna. Pero creo que mi relación con Tom y Jerry amerita hacer una excepción, porque mi vínculo con ellos es seguro similar al que muchos de ustedes tienen. En lo personal, además de admirarlos enormemente, creo que tengo mucho que agradecerles.

Como digna diva que soy, seguro estarán boquiabiertos al leer estas líneas. Se habrán imaginado que alguien como yo tendría un dúo de ídolos más refinados como: Sartre & Beauvoir, Jekyll & Hyde, Gala y Picasso, Frida y Diego, Dolce y Gabbana, Bergdorf & Goodman, Napoleón y Josefina,  Kurt y Courtney, Bonnie y Clyde, Romeo y Julieta, Truffaut y Ardant, Bogart y Baccall, Cher y Bono, Gainsbourg y Bardot, Ari y Jackie, Gracia y Raniero, o Kate y William. Pero para serles sincera, entre todos ellos me quedo con Tom y Jerry.

Tom & Jerry es sin lugar a dudas el dibujito que más marcó mi infancia. Obviamente yo en ese momento aún no lo sabía. Su influencia fue silenciosa y sutil y sólo con los años pude percatarme de todo lo que había aprendido viendo sus incesantes persecuciones.

En primer lugar aprendí que los zapatos dicen mucho sobre quien los lleva. A veces basta sólo con mirarlos para saber con quién se está hablando. En “Tom & Jerry” para identificar a un ser humano bastaba con mostrar sus piernas y sus zapatos. Sin siquiera ver su rostro ya podíamos intuir si la persona en cuestión era una diosa seductora por sus tacones y piernas torneadas de sinuoso andar; un ejecutivo atareado por sus mocasines negros lustrados y el inconfundible traje gris; una diosa doméstica por su falda cincuentosa y cómodos zapatos de punta redonda o la siempre hacendosa y mandona Mammy por sus inconfundibles pantuflas coloradas.

Otra lección importante fue comprender que las persecuciones, por más intensas que sean, nunca llevan a nada. Jugar a ser Tom en la vida real, persiguiendo ya sea a tu némesis en búsqueda de venganza, o a tu interés amoroso buscando conquistar su amor no correspondido, suele tener resultados previsiblemente catastróficos. Jugar al gato y al ratón también puede resultar altamente patético de observar.

Por supuesto que de sus persecuciones no sólo aprendí a evitarlas a toda costa, sino también que el ingenio siempre vence a la fuerza bruta. Jerry fue un excelente maestro a la hora de instruirme sobre como eludir a personajes nefastos que atentaban contra mi integridad física y emocional. Gracias a sus lecciones, pude aprender que a pesar de tener todas las de perder, con un poco de astucia, podemos esperar el momento adecuado para darle una buena y merecida patada en el trasero a aquellas personas nefastas que alteran nuestra existencia.

Además, la peculiar relación de amor y odio entre Tom & Jerry innegablemente fue altamente instructiva. Todos tenemos en nuestras vidas ya sea una pareja, un familiar, amigo, o conocido que toma la mala costumbre de molestarnos constantemente, tirándonos bombitas hasta sacarnos de quicio, convirtiéndose en el principal antagonista de nuestro día a día. Gracias a esta relación animada comprendí que  juegan el papel del gato Tom en nuestra vida, lo juegan simplemente porque no pueden ir contra su naturaleza, por lo que hay que comprenderlos y aprender a vivir con ellos.

Pero sin lugar a dudas, por lo que más agradecida les estoy a estos adorables dibujitos de mi infancia, es por haberme introducido al maravilloso mundo del jazz. A la hora de buscar la banda sonora de mi vida, siempre encuentro en este estilo musical el acompañamiento ideal para mi existencia.